Carboxiterapia

¿Celulitis? ¿Flacidez? ¿Grasa localizada? Términos que por desgracia para muchos resultan familiares, pero si ahora digo: “Carboxiterapia”. ¿Te suena?

El CO2 además de ser uno de los principales componentes de nuestra atmósfera es un gas con infinitas aplicaciones en el mundo de la cosmética, con unos resultados muy sorprendentes. Desde tratar las varices, hasta combatir la celulitis o la flacidez de la piel, por ello, en los últimos años, son muchos los centros de estética que han incorporado el tratamiento de Carboxiterapia a su oferta.

¿Qué es la Carboxiterapia?

Pues es un método mínimamente invasivo, con esto queremos decir que no se propaga a los tejidos circundantes, sino que se centra en la zona que queremos tratar, consiste en la aplicación del gas dióxido de carbono (CO2) por vía subcutánea, mediante pequeñas infiltraciones en los tejidos afectos, gracias a una fina aguja por la que mediante un conducto flexible llega el gas, el cual es de tipo medicinal anaeróbico con una pureza del 99,9%.

Este tratamiento produce en nuestro organismo un efecto bioquímico, reduce la grasa al estimular la oxidación de los ácidos grasos en el músculo, acción similar a la que conseguiríamos realizando ejercicio físico.

Uno de las grandes ventajas de este gas es que ataca la grasa subcutánea, la que el deporte por sí solo no consigue, por lo que es una terapia perfecta para combinar con unos hábitos de vida saludables y así eliminar la grasa resistente a dietas y deporte.

¿Qué tipo de problemas combate?

Además de los ya mencionados anteriormente como grasa localizada, flacidez o celulitis, la Carboxiterapia puede ser utilizada para el acné, las estrías, las ojeras… A continuación te lo detallamos un poco mejor.

Al contar con propiedades antisépticas, se puede utilizar también en tratamientos de acné combatiendo la infección, bajando la inflamación de la piel del rostro y regenerando la piel dañada por granitos e imperfecciones. De esta manera podrás sacarte un selfie sin maquillaje y parecerte a las famosas. ¡Siéntete orgullosa de tu piel!

Otro de los problemas estéticos que nos puede solucionar la Carboxiterapia son las estrías, ya que el CO2 activa la circulación y favorece la creación de colágeno y elastina, atenuando la apariencia de las mismas.

Este curativo y reparador gas también ha probado su eficacia en la reducción de las ojeras y en la disminución de la caída del cabello, principalmente cuando es causado por el estrés o la falta de sueño. Mejora la circulación del cuero cabelludo, proporcionando fuerza al cabello y frenando la alopecia.

Las sesiones de Carboxiterapia tienen una duración entre 30 y 60 minutos, dependiendo de cuál sea la zona que se vaya a tratar.

Es un tratamiento que no suele presentar efectos secundarios, salvo una pequeña molestia en la zona de aplicación y un ligero enrojecimiento que dura unos minutos, aunque en algunas ocasiones en el lugar del pinchazo podría aparecer algún moratón (dependiendo de la sensibilidad de piel de cada persona).

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