El no melanoma, el tipo más común de cáncer de piel

El cáncer de piel no melanoma es el tipo más común de cáncer de piel. Se le llama no melanoma, porque este grupo de tumores comprende todos los tipos de cáncer de la piel, excepto uno: El melanoma maligno, que es el cáncer que se desarrolla a partir de los melanocitos.

Como este punto puede ser un poco técnico, vamos a diferenciar: Cáncer de piel no melanoma se forma en la parte más interior de la epidermis (la capa externa de la piel) o en las células escamosas, pero no en los melanocitos (células de la piel que elaboran pigmento).

Cáncer no melanoma y su presencia en nuestra piel.

Según un estudio realizado por la Organización Mundial de la Salud, cada año se registran alrededor de 5000 nuevos casos de cáncer de piel en nuestro país, unos números preocupantes que nos obligan a estar informados sobre causas y síntomas. La piel de la cara y el cuero cabelludo son dos localizaciones frecuentes para el desarrollo de este tipo de cáncer – el 55% de los casos se encuentra en esta zona.

Es por eso que los Cirujanos Orales y Maxilofaciales, en nuestras consultas, estamos acostumbrados a encontrarnos con este tipo de cáncer. Además, del diagnostico, podemos encargarnos de su tratamiento.

 

TIPOS DE CÁNCER NO MELANOMA

Existen muchos subtipos de cáncer de piel no melanoma, pero el carcino basocelular y el espinocelular son los dos más frecuentes.

Diferencias visibles entre el carcinoma de células nasales y el de células escamosas. Foto: Healthwise.

El carcinoma de células basales procede de la capa más inferior de la epidermis, las células basales. Es particularmente frecuente en la raza blanca, caucasiana. La incidencia está aumentando en un 10% anual. No tiene capacidad de dar metástasis aunque puede ser invasivo localmente por su crecimiento lento pero progresivo.
El carcinoma espinocelular de la piel es una proliferación maligna de un tipo de queratinocitos, células de la piel. Es un tumor con capacidad para dar metástasis especialmente a nivel ganglionar, pero no es frecuente y sólo ocurre en casos muy avanzados.

Es un tumor muy frecuente, aunque en menor grado que el carcinoma de células basales. Supone el 20-25%  de los tumores malignos cutáneos. En los últimos 20 años esta incidencia ha aumentado en casi todos los países, debido a una mayor exposición a los rayos del sol.

 

¿CUÁLES SON LAS CAUSAS MÁS FRECUENTES?

El factor más importante son los rayos nocivos del sol (ultravioleta), y esto es una constante en todo el planeta. La prevención es esencial durante todo el año, pues es un tipo de cáncer al que afecta el cúmulo de horas de exposición al sol a lo largo de la vida, más que la intensidad de dicha exposición (que en cambio es un factor más importante para el desarrollo del melanoma).

En cuanto a la incidencia, esta aumenta mucho con la edad, resultando muy raro encontrarse con este tipo de tumores en paciones con menos de 45 años.

¿CÓMO PUEDO DETECTARLO?

El diagnóstico clínico es vital si se sospecha la presencia de esta enfermedad. La biopsia será la prueba diagnóstica definitiva que podrá confirmar su presencia. Pero hasta este punto, la autoexploración es clave.

El cáncer no melanoma suele presentarse como una lesión cutánea no dolorosa, ulcerada y costrosa que no parece curar. Su crecimiento es muy lento en raras ocasiones se extiende a otros órganos del cuerpo. Las lesiones se suelen localizar en las zonas del cuerpo expuestas durante todo el año al sol:,la cara, las orejas, el cuero cabelludo, el cuello o las manos.

La mejor prevención es una adecuada fotoprotección a lo largo de todo el año. Y por supuesto, consultar con tu médico de cabecera.

#ClínicaPabloRosado

 

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