Lifting Cérvico Facial

En nuestra última entrada en el blog, os contábamos la importancia que tiene la protección solar facial en la piel, entre otras cosas, no utilizar la protección adecuada o necesaria acelera el envejecimiento del rostro. Otros factores presentes en el envejecimiento son los efectos de la gravedad, lógicos tras el paso del tiempo, el estrés del día a día, las expresiones faciales…

En nuestra Cínica Pablo Rosado llevamos a cabo un tratamiento enfocado a reducir y/o mejorar los síntomas faciales de envejecimiento, el Lifting Cérvico Facial.

¿A qué nos referimos cuando mencionamos Lifting Cérvico Facial?
Es una intervención que consigue rejuvenecer el tercio medio e inferior de la cara y el cuello, incluida la papada. Atenúa las señales más visibles del envejecimiento, reduciendo el exceso de grasa y tensando los músculos. Disminuye la flacidez y el descolgamiento propios del paso del tiempo.
El rango de edad más frecuente entre nuestros pacientes está comprendido entre los 40 y los 60 años.


La mejora se hace visible principalmente en las mejillas y pómulos, comisura de los labios y surco nasogeniano, así como en las cuerdas del cuello y en la definición del óvalo facial.

En nuestra Clínica Pablo Rosado realizamos una consulta previa donde evaluamos el rostro, tanto la base ósea superficial como la más profunda de la piel, para así planear una cirugía lo más personalizada posible. También valoramos las condiciones médicas de cada uno de nuestros pacientes para evitar cualquier tipo de problemas durante la intervención.

¿Cómo se lleva a cabo la cirugía?
La cirugía se realiza a través de una incisión mínima que va desde la oreja hasta la parte trasera del lóbulo. A través de esa pequeña incisión despegamos la piel para tensar el smas y fijarlo en dos puntos: en el hueso cigomático y delante de la oreja. Para terminar, tensamos la piel, retiramos el exceso y suturamos.

Por otro lado, la piel del cuello también se despega, casi en su totalidad. Se tensa el músculo del cuello y lo fijamos a un punto en el esternocleidomastoideo, que se mantiene siempre fijo y nunca cede, conservando de este modo que el músculo quede tenso para siempre. Finalmente, del mismo modo que hicimos en el rostro, tensamos la piel, retiramos el exceso y fijamos la piel en los puntos de incisión.

¿Cómo es la recuperación?
La recuperación aproximadamente dura tres meses y comienza con un leve hinchazón que se alarga durante el primer mes o mes y medio. La inflamación comienza a desaparecer durante el siguiente mes.

A partir de ese momento el tejido comienza a adherirse y es cuando realmente se produce la tensión cutánea y se aprecian los resultados finales y definitivos, aunque el efecto de rejuvenecimiento se aprecia de forma casi inmediata tras la cirugía. Los resultados conseguidos siempre son naturales y sin cicatrices visibles.

 

No dudes en acudir a nosotros para cualquier duda que puedas tener. En Clínica Pablo Rosado te esperamos para aconsejarte y ofrecerte la mejor solución a tus problemas.

#ClínicaPabloRosado

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