“¿Tu bebé no coge bien el pecho? Igual tiene frenillo lingual”

Cada vez son más las mamás que acuden a nuestra consulta comentando que les han dicho que “igual” sus bebés tienen frenillo lingual, y por supuesto, con el disgusto y la preocupación que puede suponer no poder dar lactancia materna y tener que operar a su pequeñín. Es por eso que me gustaría aportar un poco de luz sobre el tema.

Young hipster father, mother and cute baby boy sitting on rustic wooden floor over white background

El frenillo lingual es un repliegue normal de mucosa que se extiende por la cara ventral de lengua hasta la punta. En condiciones normales, cualquier persona es capaz de movilizar los 17 músculos linguales para mover el bolo alimenticio a la hora de comer y ser capaces de pronunciar y articular los diversos fonemas del lenguaje. Estas son las funciones principales de ese músculo tan interesante que es la lengua: comer y hablar.

Varias imágenes de frenillos linguales. Imagen: Amamantar Asturias
Varias imágenes de frenillos linguales. Imagen: Amamantar Asturias

Sin embargo, algunas personas, desde la más tierna infancia, presentan un frenillo lingual mas corto de la norma y con una estructura habitualmente más fibrosa. Puede ocurrir entonces que desde el comienzo del desarrollo del habla empiece a tener dificultades para pronunciar ciertos sonidos. El que de forma más habitual suele dar problemas es el fonema /rr/.

Al detectar esta situación, los padres acudirán a su pediatra, quien realizará una primera evaluación. Tras confirmar la dificultad para la pronunciación, el pediatra remitirá al niño para que sea evaluado por un logopeda y en el caso de que se sospeche la presencia de un frenillo lingual corto, también al cirujano para que sea valorado.

Otra de las situaciones que se pueden dar es que un bebé recién nacido tenga dificultades para coger el pecho. Este es un momento difícil para los recién estrenados padres, puesto que al sobresfuerzo y agotamiento de la mamá tras el parto se unen la inseguridad, desconocimiento y miedos que a cualquier persona le sobrevienen en esa situación. Y de repente, alguien aparece por la habitación y suelta una frase estelar: Pues a ver si va a tener frenillo. Al hijo de fulanito lo tuvieron que operar y desde entonces empezó a tomar el pecho sin problemas”. Y entonces a los papás – lógicamente – les da un vuelco al corazón. Eso de tan siquiera sugerir una operación a un bebé hace que a cualquiera se le pongan los piel de gallina.

En ocasiones, el frenillo lingual provoca dificultades a la hora de coger el pecho de la mamá. Imagen: TopNews
En ocasiones, el frenillo lingual provoca dificultades a la hora de coger el pecho de la mamá. Imagen: TopNews

Intentaré resumiros qué hay de cierto y qué no sobre este caso, porque sin duda muchos lo habréis sufrido, otros lo sufriréis, y creedme, no existe demasiado consenso sobre el tema:

Desde hace unos años se comenzaron a publicar algunos trabajos en revistas científicas que promulgaban la frenillectomía en recién nacidos con dificultades para mamar o en los casos de grietas en el pezón. El problema es que no existe evidencia suficiente de que esto vaya a ser curativo.

Por otro lado liberarle el frenillo a un bebe recién nacido, aunque normalmente es un procedimiento sencillo, puede tener sus pequeños riesgos. Sobretodo pequeñas hemorragias, cuando el procedimiento se realiza con el niño despierto (algo que, aunque pueda sorprender a más de uno, se hace en algunos sitios).

Imagen: Healthcare Siemens
La intervención es sencilla y no debería tener mayor complicación, siempre y cuando se realice en entornos controlados y por especialistas cualificados. Imagen: Healthcare Siemens

En mi opinión personal y en la de muchos cirujanos, no nos parece adecuado realizar una intervención de este tipo con el niño despierto, y es por eso que siempre recomendamos hacerlo en un quirófano homologado, con todos los medios a nuestro alcance y con anestesiólogos y profesionales entrenados en los cuidados específicos del niño.

Es entonces surge la segunda pregunta: “Doctor, ¿y no es peligroso una anestesia general en un recién nacido? Nos da miedo”. Aunque las complicaciones de la anestesia general han disminuido muchísimo en los últimos años, debemos de estar razonablemente seguros de que la intervención realmente va a merecer la pena y va a conseguir los objetivos que nos proponemos.

El cuidado y atención de un bebé recién nacido debe ser extremo. Imagen: Mi pediatra
El cuidado y atención de un bebé recién nacido debe ser extremo. Imagen: Mi pediatra

Por eso, en cualquier caso, debemos evaluar individualmente a cada bebé en particular, así como hablar y explicar detenidamente a sus padres las diferentes opciones disponibles para, entre todos, padres y profesionales, conseguir el mejor resultado y que el niño se desarrollen con normalidad y forje con su mamá ese vínculo tan especial y único.

Pablo Rosado.

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