Resurfacing de láser

En la actualidad son muchas las personas que quieren realizarse un cambio estético, en algunos casos para disimular imperfecciones o reparar daños, en otros casos para verse mejor consigo mismo. Pero el miedo a ingresar en un quirófano   echa para atrás a mucha gente que quiere someterse a un cambio estético. Gracias a los avances tecnológicos, evitar una operación quirúrgica es posible gracias al Resurfacing.

El Resurfacing de láser es una buena alternativa, indicada tanto para hombres como para mujeres que quieran mejorar su aspecto, reduciendo arrugas, líneas de expresión o retrasar los signos naturales del envejecimiento. Esta tecnología láser se aplica generalmente sobre la piel del rostro y el cuello, pudiéndose aplicar también en muslos, brazos, glúteos y abdomen.

¿Qué es y cómo actúa el láser?

El láser destruye la capa exterior de la piel (epidermis), a medida que se cura esa capa exterior destruida, la piel se renueva más suave, estirada y con menos arrugas. Es menos agresivo que otras técnicas y da un mayor control al dermatólogo sobre la profundidad en la que va a afectar el tratamiento. Gracias al láser podemos tratar zonas delicadas como zonas cercanas a ojos y labios. Actúa además de sobre la capa exterior, sobre la interna de la piel, estimulando la creación de colágeno, de esta manera la piel se contrae y se tensa de forma natural.

¿Necesita post-tratamiento?

Una intervención de Resurfacing de láser no deja cicatrices ya que no se deben realizar incisiones, aunque a veces se pueden formar costras tenues durante 2 o 3 días. Los cuidados post-tratamiento son la aplicación en repetidas ocasiones de un fotoprotector que proteja la piel, se debe insistir en el uso de este fotoprotector y en una abundante hidratación. Cabe destacar que un Resurfacing es un tratamiento solo de la superficie como explicábamos anteriormente, ya que su objetivo es tensar un poco la piel y reducir las arrugas más leves, pero no esperes que elimine la piel sobrante. En el caso de que lo que quieras sea quitar una cantidad considerable de piel sobrante, lo que necesitas es someterte a una cirugía de lifting.

¿Beneficios adicionales a los ya mencionados?

Un Resurfacing de láser se puede hacer sin anestesia general, lo cual reduce los riesgos y los efectos secundarios, tampoco implica incisiones, por lo que no hay riesgos de sangrado, cicatrices quirúrgicas o hematomas. La duración de la intervención es corta y el periodo de recuperación es menor.

Aunque no todo son beneficios, como con cualquier otro tratamiento médico, existen unos riesgos y posibles complicaciones, como pueden ser quemaduras, manchas en la piel y enrojecimiento excesivo. Las dos primeras semanas después de la operación el paciente podría tener sensación de incomodidad y decoloración en la zona que se ha aplicado el láser.

Para evitar estos riesgos es importante que se sigan al pie de la letra las recomendaciones que desde el centro o el dermatólogo te puedan hacer.

Antes de tomar la decisión de someterse a un tratamiento de Resurfacing de láser, es importante que el profesional explique como de apropiado es el láser para el caso concreto y que explique también como prepararse para la operación, así como sus posibles efectos secundarios y como evitarlos, como hemos ido mencionando a lo largo de esta entrada.

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