Sonrisa gingival: ¿tiene solución?

El aspecto bonito de una sonrisa no solo depende de la colocación de los dientes, el color o la posición, sino que, las encías también juegan un papel fundamental.

La sonrisa gingival se produce en el momento en el que al sonreír, la altura de las encías se aprecia de forma excesiva en relación con el tamaño de los dientes. Se produce una falta de armonía entre la encía, el tamaño de los dientes y la posición anatómica del maxilar superior. La longitud del labio superior y el movimiento de extensión y elevación también influyen.
Se ha determinado un criterio general en el que si la altura de la encía supera los 3-4 mm podemos hablar de una sonrisa gingival.

Las principales causas de la sonrisa gingival son:

– Maxilar largo: sobrecrecimiento en sentido vertical del maxilar superior. Se puede corregir mediante una cirugía ortognática.

– Erupción anormal: anomalía durante el proceso de erupción dental mostrando un diente excesivamente corto. La cirugía gingivectomía puede solucionar este ‘problema’.

– Posición dentaria baja: sobreerupción de los incisivos superiores por una falta de contacto con los inferiores. No es necesario una cirugía para corregirlo, si no que, es suficiente con un tratamiento de ortodoncia.

– Labio superior corto o con mucha movilidad: desplazamiento excesivo del labio mostrando la encía. Se puede corregir gracias a infiltraciones de botox.

No se trata de un problema de salud si no que es un problema estético y de apreciación personal pero que, por supuesto, se puede corregir.

Dependiendo del caso, el tratamiento para corregir este pequeño defecto puede ser mediante cirugía o sin ella. Los diferentes tipos de solución pueden ser: cirugía ortognática, gingivectomía, ortodoncia e infiltraciones de botox.

La cirugía ortognática permite modificar los huesos del rostro y colocarlos en la posición deseada mediante cortes en los huesos para poder mover el maxilar superior y trasladarlo verticalmente hacia arriba.

La cirugía gingivectomía permite contornear la forma de la encía para conseguir descubrir la parte del diente que debería ser visible.

Un tratamiento de ortodoncia se lleva a cabo mediante un movimiento controlado de los dientes para conseguir modificar la posición de los tejidos blandos.

Y por último, las infiltraciones de botox permiten que el músculo labial ejerza demasiada fuerza para que no consiga elevarse tanto al sonreír.

No dudes en acudir a un especialista para valorar tu caso particular. ¡Todos podemos disfrutar de una bonita sonrisa!

Desde nuestra clínica Pablo Rosado realizamos un diagnóstico previo del problema del paciente, basado en la exploración clínica y en escuchar las necesidades del mismo para valorar y determinar qué tratamiento seguir.

#ClínicaPabloRosado

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